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Redes estratégicas: experiencia de una profesora de historia

El Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) señala la existencia de 3 grandes redes cerebrales relacionadas con el aprendizaje: redes afectivas, de reconocimiento, y estratégicas. Estas últimas, las redes estratégicas, son las encargadas de planificar, organizar y monitorear nuestra conducta. Así también, nos otorgan la posibilidad de demostrar lo que sabemos.

Para fomentar el desarrollo de las redes estratégicas, el DUA plantea que deben proporcionarse múltiples formas de acción y expresión. De esta forma, los aprendices llegarán a ser capaces de actuar de forma estratégica, enfocándose en los objetivos.

En relación a esto, presentamos a continuación el aporte que Cielo Leroy realizó en uno de los foros de nuestro Diploma en DUA: “abordando la variabilidad de los aprendices”. Ella es docente de Historia, Geografía y Ciencias Sociales en un colegio de la comuna de Ñuñoa, y en su comentario relata y analiza las estrategias que propone a sus estudiantes cuando abordan la tarea de analizar una fuente histórica.

 

Analizando acciones docentes para abordar la variabilidad de las redes estratégicas

Cielo Leroy

 

En la asignatura de Historia y Cs. Sociales es frecuente e importante realizar actividades que busquen extraer información histórica desde fuentes escritas. A menudo este tipo de actividades suele conllevar algunas dificultades para los aprendices, especialmente para quienes les cuesta procesar la información. En este caso, el desarrollo de estrategias diversas puede resultar sumamente útil para abordar el objetivo de aprendizaje, ya que se observa que los educandos  tienen variables formas de diseñar, ejecutar un plan, corregir o reajustar las acciones si es necesario. O bien, no las realizan o no saben emplear algunas.

Con respecto a mi experiencia como docente, usualmente planteo una serie de procedimientos para interpretar y analizar una fuente histórica, es decir, diseño cómo abordar la tarea o plan. Por ejemplo:

  1. Identificar el autor y el año de publicación, determinando si es una fuente primaria (escrita en la misma época de creación) o secundaria (interpretación posterior de la original) y algunas características del autor en la medida de lo posible.
  2. Subrayar las ideas principales para identificar la hipótesis y los argumentos del texto.
  3. Concluir extrayendo el significado, acorde al énfasis de la pregunta sobre la fuente.

A su vez, de acuerdo al marco DUA (que hace 3 años ya se implementa en el colegio donde trabajo), ofrezco opciones para la ejecución de la tarea: que el estudiante presente su análisis de manera escrita en el cuaderno, o con un organizador gráfico, de manera oral, con un esquema ideográfico utilizando imágenes representativas, etc. La meta de clase está visible en el pizarrón, se explica y posteriormente se reitera varias veces durante la clase.

Una de las fortalezas de las  estrategias expuestas es que orienta cómo el estudiante debe diseñar el plan para abordar la tarea,  no sólo señalándole que lo realice y punto. Otra ventaja es que siempre voy monitoreando el proceso de ejecución de la tarea, aunque muchas veces no alcanzo a revisar todas, dada la gran cantidad de estudiantes dentro de la sala (40 aprox.). Por lo anterior, es que la mayoría de las veces también propongo realizar la actividad de manera colaborativa, formando grupos de trabajo con un monitor a cargo –escogido porque tiene habilidades para realizar esa actividad y presenta compromiso con la clase-, motivando la autorregulación del equipo y dando a conocer sus estrategias de trabajo. A su vez, cuando hay estudiantes que prefieren realizar la actividad de forma individual, les doy la opción de hacerlo, dado que se concentran mejor y avanzan más eficientemente. Finalmente, las opciones para ejecutar la tarea son diversificadas, ya que apuntan a distintos gustos o  habilidades de los educandos (artísticas, escritas, visuales, orales).

No obstante, también existen debilidades en la diversificación de opciones para diseñar el plan de acción de la tarea: por ejemplo, para identificar ideas clave de la fuente histórica, ofrecer al estudiante que realice un mapa conceptual, que realice o complete un esquema causa-efecto, que después de cada párrafo escriba una oración síntesis, que revise en su celular o en un diccionario las palabras que no entiende, entre otras. Otra debilidad es la escasez de opciones para la autocorrección: ya sea a través del esquema del semáforo o de provisión de listas de verificación del aprendizaje. Esto sucede mucho por una de las grandes debilidades docentes: la gestión del tiempo en la clase.  Finalmente, también debería dejarse espacio para que los estudiantes crearan sus propios objetivos en base a sus propios intereses o desafíos de aprendizaje para alcanzar la meta final enunciada en la clase (ej.: lograr hacer un esquema sintético, tolerar e integrar las opiniones de los miembros del equipo de trabajo, etc.).

 

Posted on: marzo 21, 2018, by : Jose

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